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¿Cómo capacitar si ahora todo es tecnología y más tecnología?. En la actualidad la gran mayoría de empresas en búsqueda de la innovación han mejorado sus insumos, sus técnicas, dinámicas y procedimientos debido a la incursión de lo digital todo en búsqueda de ir a la par con la actualidad y el interés y desarrollo de las nuevas generaciones.

Específicamente, en el campo del entrenamiento corporativo, las empresas han buscado atrapar la atención y el interés de los Millennials, la generación sobre la que ya se ha leído bastante y que a veces parece, indescifrable para muchos. Sin embargo, aún quedan muchos trabajadores de otras generaciones anteriores que a pesar de aprender el manejo del mundo digital no es la principal fuente de interés, pero ¿cómo capacitar estas generaciones?

En consecuencia, es necesario realizar entrenamientos que se adapten a las necesidades de las generaciones más antiguas de la mejor manera posible. Específicamente, los llamados Baby boomers (nacidos entre 1943 y 1964) conforman actualmente más o menos el 30% de los trabajadores en las empresas y es necesario conocer cuáles son sus métodos de aprendizaje para hacer mucho más efectiva la capacitación.

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Los nacidos en esta generación prefieren actividades donde demuestren su experiencia como casos de estudio donde puedan resolver problemas, sin embargo, tienen más dificultad al enfrentarse a cursos que usan la tecnología como el canal principal para su entrega, por lo que se recomienda mostrarles que el tema tratado les aporta valor. Los de la Generación X no le tienen miedo a la tecnología, aunque prefieren ambientes relajados, donde se sientan cómodos y puedan divertirse al aprender con situaciones desafiantes, recibiendo retroalimentación continua para validar lo que están haciendo y que sean conscientes de las lecciones aprendidas para que las puedan aplicar en situaciones reales.

En este contexto, las empresas tienen el reto de aprender a gestionar adecuadamente esta mezcla generacional, sacando el máximo provecho de la diversidad y complementariedad de sus colaboradores, pero minimizando los conflictos debidos a los diferentes enfoques que estos tienen. La capacitación es una potente herramienta para reducir las brechas generacionales, siempre y cuando cada generación perciba que está recibiendo algo valioso y útil para sus labores diarias, y que se tengan en cuenta las diferentes necesidades y preferencias de cada estilo de aprendizaje.

Si se reconocen estas diferencias, los empleados aprecian el esfuerzo realizado y se comprometerán con la organización, logrando no solo un mejor clima laboral, sino sobre todo, mejorando la puesta en práctica de lo aprendido en la capacitación.