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El gerente de felicidad es un cargo que poco a poco ha ido ganando terreno en el mercado profesional. No es difícil imaginar de qué se trata, su objetivo es  propiciar ambientes amenos en los que el capital humano se pueda desarrollar. 

¿Tiene sentido para la empresa invertir en este cargo? Claro que sí, en el blog de La Pieza mencionan el reporte del WEF(World Economic Forum), allí explican como la rentabilidad aumenta en un 30% por cada dólar invertido en bienestar. 

Además, existe la necesidad de retener el talento y ser atractivos para futuros profesionales. A eso le añadimos que las nuevas generaciones rompieron los esquemas de la tradición en los ambientes laborales, ellos buscan un lugar en el tengan propósito y sus ideales sean tenidos en cuenta. 

Estos son algunos de los motivos por lo que las compañías están preocupadas por el estado de su cultura y su ambiente. Para eso el paso clave es la construcción de un entorno que promueva la felicidad. 

Este entorno del que hablamos no se construye solo, necesita su propio arquitecto y ahí entra a jugar el director de felicidad.

¿Qué debe hacer un gerente de felicidad?

Cómo el cargo mismo lo dice: “hacer felices a los demás”, esa es su misión, pero para ello, el profesional debe tener claro por dónde comenzar y las estrategias que cada situación amerita.

Lo primero es definir qué es la felicidad y cómo se manifiesta en el trabajo. El gerente debe tener clara la diferencia entre bienestar y felicidad, la primera habla del plan de beneficios y todas las iniciativas hechas para satisfacer al colaborador.

La felicidad, en cambio, se refleja cuando un colaborador se levanta cada día con ganas de ir a su trabajo, puede conectarse con sus tareas y está comprometido con la misión y el impacto de la compañía y siente pasión por su quehacer dentro de la empresa.

Ahora sí, ¿por dónde debe comenzar? Para propiciar la felicidad en el trabajo debe identificar cuáles son las motivaciones del equipo, qué le interesa hacer a cada uno, y tener y demostrar un interés genuino por conocer la labor.

A partir de esa información se debe crear una estrategia que permita el desarrollo de los colaboradores en sus tareas, objetivos y metas en la empresa.

Su papel en la compañía

Un director de felicidad verifica que todos los colaboradores cuenten con los implementos necesarios  y las condiciones idóneas para el desarrollo de sus actividades. 

Su atención, también debe estar puesta en la cultura organizacional, la comunicación interna, reflejar y propiciar el propósito de la compañía, y velar por la claridad en las funciones, objetivos y tareas de cada colaborador.

Una parte importante para que un profesional se desarrolle en su trabajo es la capacitación. La formación corporativa logra que el empleado se sienta valorado, afine sus habilidades técnicas y blandas y genera la satisfacción de sentirse realizado y conectado con la misión organizacional.

¿Qué tareas puede realizar en el día a día?

El rol puede seguir sonando un poco ambiguo y complicado para ejecutar, por eso te contamos algunas ideas de La Pieza para ser efectivo en los objetivos de este cargo.

A romper el hielo 

Muchos colaboradores se aíslan, sea por preferencia o por pocas habilidades sociales, así que el gerente de felicidad debe crear espacios de interacción y escucha activa.

Se acabó la frase “estoy estresado”

 Es necesario reducir el estrés, para eso, primero debe conocer el estado de los equipos y ser creativo para intervenir con soluciones o con pausas que despejen la meten y bajen la carga que sienten.

Un ambiente colaborativo

El gerente de felicidad debe propiciar un ambiente de colaboración, en el que los empleados sientan la libertad de expresar sus ideas, de intervenir en proyectos e incluso, aprender a dar y recibir feedback de forma asertiva. 

¿Cómo medir los resultados de un gerente de felicidad?

Para identificar si el trabajo del director está siendo o no efectivo tenemos que medir la felicidad de todos los empleados. Existen varias metodologías que puedes aplicar de acuerdo a lo que mejor se adecue a la cultura de organización. 

Puedes utilizar encuestas de clima laboral y satisfacción de los colaboradores, realizar actividades en las que el personal pueda alzar la voz, contar sus experiencias, qué le gusta y qué no, y qué más espera de la empresa, por ejemplo.

Sea cual sea el método que elijas, lo importante es evaluar el nivel de apoyo de los líderes, si están satisfechos con los proyectos, sus ejecución y objetivos y por último, si tienen a su disposición todos los recursos de trabajo. 

¿Qué causa felicidad en una organización?

Te contamos algunos de los motivos que hacen sentir feliz a una persona en su trabajo:

  • Equilibrio entre su vida laboral y personal.
  • Sienten que su opinión es valorada.
  • Son formados y reciben capacitaciones de acuerdo a sus funciones e intereses. 
  • Son retribuidos no solo de forma económica, también emocional.
  • Un esquema de vacaciones ilimitado, si es posible.

Como lo mencionamos antes, el bienestar y la satisfacción de los colaboradores impulsa su productividad, y el gerente de felicidad encuentra qué está impidiendo esta sensación en los equipos e implementa las estrategias adecuadas para solucionarlo.